Pionyang dispara un misil de largo alcance antes de la reunión entre Corea del Sur y Japón

Pasajeros esperan su tren frente a un televisor que emite una noticia sobre Corea del Norte disparando un misil balístico frente a su costa este, en una estación de tren en Seúl, Corea del Sur, 12 de julio de 2023. REUTERS/Kim Hong-Ji
Por Josh Smith y Kantaro Komiya
SEÚL/TOKIO, 12 jul (Reuters) – Corea del Norte realizó el miércoles frente a su costa oriental una prueba de misil con el mayor tiempo de vuelo de su historia, mientras los líderes de Corea del Sur y Japón se disponían a reunirse al margen de una cumbre de la OTAN para debatir las amenazas, incluida la de Pionyang, que cuenta con armamento nuclear.
El lanzamiento se produjo tras las quejas de Corea del Norte en los últimos días, que ha acusado a los aviones espía estadounidenses de violar el espacio aéreo de sus zonas económicas, y ha condenado la reciente visita a Corea del Sur de un submarino de misiles de crucero de propulsión nuclear estadounidense, tras lo cual ha prometido tomar medidas en respuesta.
El misil voló durante 74 minutos a una altitud de 6.000 kilómetros y un alcance de 1.000 kilómetros, dijo el secretario jefe del gabinete japonés, Hirokazu Matsuno, en lo que sería el mayor tiempo de vuelo de un misil norcoreano.
En abril, Corea del Norte probó su primer misil balístico intercontinental (ICBM, por sus siglas en inglés) de combustible sólido, una de las cerca de doce pruebas de misiles realizadas este año. Según analistas, los misiles balísticos intercontinentales del Norte pueden volar lo suficiente como para alcanzar objetivos en cualquier lugar de Estados Unidos, y es probable que el país haya desarrollado cabezas nucleares que quepan en los cohetes.
La Guardia Costera de Japón declaró que lo que se creía que era un misil balístico parecía haber aterrizado a media mañana. Anteriormente había pronosticado que el proyectil caería fuera de la zona exclusiva económica de Japón y a unos 550 kilómetros al este de la península coreana.
Leif-Eric Easley, catedrático de Estudios Internacionales de la Universidad Ewha Womans de Seúl, afirmó que las recientes declaraciones belicosas de Corea del Norte contra los aviones de vigilancia estadounidenses forman parte de un patrón que consiste en inflar las amenazas externas para conseguir apoyo interno y justificar las pruebas armamentísticas.
“Pionyang también aprovecha sus demostraciones de fuerza para perturbar lo que percibe como una coordinación diplomática en su contra, en este caso, los líderes de Corea del Sur y Japón reunidos durante la cumbre de la OTAN”, sijo.
El presidente surcoreano, Yoon Suk Yeol, que está en Lituania para asistir a la cumbre de la OTAN, convocó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional con el fin de tratar el lanzamiento y prometió aprovechar la cumbre para pedir una fuerte solidaridad internacional que haga frente a este tipo de amenazas.
El primer ministro japonés, Fumio Kishida, que también se encuentra en Lituania, ordenó a su personal que recopilara información y se mantuviera alerta para prepararse ante acontecimientos imprevistos, según la oficina del primer ministro.
Está previsto que Kishida y Yoon se reúnan el miércoles, y Matsuno dijo que también estaba prevista una cumbre con Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda.
“Responderemos en estrecha cooperación con la comunidad internacional”, declaró Matsuno en una conferencia de prensa.
Afirmó que el lanzamiento amenazaba la paz y la estabilidad tanto de la región como de la comunidad internacional, y que Japón había presentado una protesta a través de los canales diplomáticos en Pekín.
(Reporte de las oficinas de Tokio y Seúl; redacción de Elaine Lies; edición de Tom Hogue y Lincoln Feast; editado en español por Flora Gómez)






