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Perú refuerza la seguridad a la espera de protestas contra la presidenta Boluarte


FOTO DE ARCHIVO-Un manifestante se enfrenta a agentes de policía mientras hacen guardia durante una marcha contra el gobierno de la presidenta de Perú, Dina Boluarte, en la que los manifestantes piden una huelga nacional indefinida, en Lima, Perú. 9 de

 

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LIMA, 19 jul (Reuters) – La capital de Perú amaneció el miércoles bajo medidas de seguridad excepcionales, con rejas metálicas frente a los principales edificios públicos, a la espera del nuevas protestas para pedir la renuncia de la presidenta Dina Boluarte y el cierre del Congreso.

En la sede del Palacio de Gobierno, en la Plaza de Armas de Lima, un cordón policial al frente de las rejas vigilaba la zona, lo mismo ocurría delante del Congreso, que está a unas cuadras de la residencia presidencial, según imágenes de la televisión local.

En las carreteras Panamericana norte y sur de Lima, foco de anteriores bloqueos, policías con escudos de plástico vigilaban en las aceras el traslado normal de vehículos.

Los promotores de las protestas, grupos de izquierda y sindicatos, han anunciado por redes sociales que las marchas en Lima comenzarán por la tarde y que esperan movilizar a miles de personas en la capital de Perú y el interior del país.

“Vamos a respetar el derecho de las personas a protestar, pero si estas se tornan violentas haremos uso racional de la fuerza para imponer el principio de autoridad”, dijo el jefe de la región policial de Lima, Roger Pérez, a América Televisión.

La policía ha informado del despliegue de 24.000 agentes en toda el país minero, de los cuales 8.000 vigilarán la capital ante lo que los organizadores llaman “La tercera toma de Lima”.

En las anteriores protestas, que comenzaron en diciembre tras la destitución y arresto del expresidente Pedro Castillo, murieron 67 personas en violentos enfrentamientos y bloqueos de carreteras en el país.

“Las manifestaciones serán contundentes en todo el país, con marchas pacíficas porque no buscaremos una confrontación con la policía”, dijo a Reuters Jorge Pizarro, vocero de la Asamblea Nacional de los Pueblos, uno de los promotores de la protesta.

Las demandas son casi las mismas: la expulsión de Boluarte, el cierre del Congreso dominado por partidos de derecha, elecciones anticipadas y una nueva Constitución.

AEROPUERTOS VIGILADOS

Representantes de ONG ambientalistas han afirmado que las protestas contarán con el apoyo de comunidades que viven cerca de una carretera que usan importantes minas en los Andes de Perú, el segundo productor mundial de cobre.

En Arequipa, la segunda región en importancia de Perú, en el sur del país, las autoridades han suspendido las clases presenciales. La misma medida se anunció para la región turística de Cusco y la de Tacna, en la frontera con Chile.

Asimismo, el Gobierno ha informado que en los aeropuertos de Lima, Arequipa, Cusco y Puno -que sufrieron ataques en las protestas de inicio de año- sólo se permitirá el ingreso a las personas que presenten sus boletos de embarque y documentos de identidad, para garantizar la seguridad de los viajeros.

El Gobierno, que afirma que las protestas son una “amenazan” para la democracia, ha extendido el estado de emergencia en zonas claves del país, una medida que permite a la policía y el Ejército vigilar las regiones en conflicto.

Boluarte, cuya aprobación está en mínimos según varias encuestas, es investigada de forma preliminar por la fiscalía por los presuntos delitos de “genocidio, homicidio calificado y lesiones graves” por las muertes en las protestas de principios de año.

(Reporte de Marco Aquino; Editado por Javier López de Lérida)

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