Italia aplaza proyectos para cobrar el tercer pago de los fondos europeos

Italia aplaza proyectos para cobrar el tercer pago de los fondos europeos
Roma, 20 jul (.).- El Gobierno italiano anunció hoy una nueva modificación de los proyectos financiados con los fondos de recuperación europeos para recibir el desembolso del tercer pago, que Bruselas mantiene bloqueado desde hace meses al no poder corroborar una serie de objetivos que deberían haberse completado a finales de 2022.
“Tras profundas discusiones con la Comisión Europea, el Gobierno italiano presentó hoy una solicitud de modificación relativa a la reforma de los alojamientos para estudiantes”, confirmó el Ejecutivo en un comunicado que afirma que su propuesta corrige “algunos errores administrativos”.
En concreto, la Comisión Europea pidió en marzo una prórroga para evaluar los proyectos relativos a concesiones portuarias, redes de calefacción y urbanismo financiados con la tercera cuota, de unos 19.000 millones de euros.
La propuesta de Roma reconoce que no se ha cumplido uno de esos planes, el de crear 7.500 plazas de alojamiento para estudiantes universitarios antes de finales de 2022, y pide incluirlo en el objetivo final de 60.000 nuevas plazas en 2026, fecha límite para ejecutar los proyectos financiados por Bruselas.
En los últimos meses, numerosos estudiantes han llegado a acampar en los campus de universidades italianas, en ciudades como Roma y Milán, para protestar por la falta de alojamientos y su elevado coste, un problema ampliamente debatido en el país.
Con la reforma planteada, el tercer pago se reducirá en 500 millones de euros, una cantidad que se añadirá a la cuarta entrega de los fondos, cuyo importe ascenderá a 16.500 millones en caso de aprobarse.
“De acuerdo con la Comisión, los cambios propuestos no tendrán impacto en el importe total de los pagos que Italia recibirá en 2023 con el tercer y cuarto pago: un importe total de 35.000 millones”, defendió el Gobierno.
El Ejecutivo liderado por Giorgia Meloni necesita la aprobación de ambos desembolsos para cuadrar sus cuentas, ya que la Unión Europea mantenía suspendidos los pagos desde principios de año.
Además, Italia es el máximo receptor de esa partida aprobada durante la pandemia del coronavirus: unos 191.500 millones, que llegarán en plazos hasta 2026.
Hace unas semanas, el Ejecutivo italiano modificó fuera de plazo diez proyectos previstos en el cuarto pago, aunque según el ministro de Asuntos de la UE, Cohesión y PNRR, Raffaele Fitto, los plazos son “orientativos” y la reforma evitará que se reduzca la financiación.
“El tema de los atrasos es particular. No he escuchado una sola referencia atribuible a nuestro gobierno”, se excusó Fitto al tratar de endosar la causa de los atrasos a su antecesor, el economista Mario Draghi, quien se encargó de elaborar el plan antes del mandato de Meloni, que comenzó en octubre de 2022.
Hasta entonces Italia había cumplido todos los objetivos marcados para 2021 e inicios de 2022, un total de 151 respecto a los 527 comprometidos para 2026 -año límite fijado por la UE-, y había recibido 66.900 millones de euros.






