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Entrada del soldado estadounidense Travis King en Corea del Norte fue un caos: testigo


El soldado estadounidense Travis T. King (vistiendo una camisa negra y una gorra negra) se ve en esta imagen tomada durante un recorrido por el Área de Seguridad Conjunta (JSA) estrictamente controlada en la frontera entre las dos Coreas, en la aldea de

Por Ju-min Park

SEÚL, 19 jul (Reuters) – Guardias estadounidenses y surcoreanos gritaban “atrápenlo” mientras luchaban sin éxito por impedir que el soldado estadounidense Travis King se adentrara a toda velocidad en Corea del Norte, relató el miércoles una mujer neozelandesa que participaba en la misma excursión a la zona fronteriza.

“Todo sucedió muy deprisa”, declaró Sarah Leslie, que se encontraba paseando en la Zona de Seguridad Conjunta (JSA, por sus siglas en inglés) de la Zona Desmilitarizada (DMZ) con otros 40 turistas que tomaban fotos en los momentos previos a que King emprendiera una carrera alocada hacia la aislada y dotada de armamento nuclear Corea del Norte.

El grupo acababa de salir de uno de los emblemáticos edificios azules que se extienden a ambos lados de la frontera entre las dos Coreas y se utilizan para las negociaciones, cuando King corrió de repente entre las estructuras hacia el Norte, según relató.

“Alguien corrió muy cerca de mí y pensé: ‘¿Qué está pasando?'”, dijo Leslie a Reuters. “No creo que nadie que estuviera cuerdo quisiera ir a Corea del Norte, así que supuse que era algún tipo de maniobra”.

El ejército estadounidense se apresuraba el miércoles a determinar el destino de King tras lo que, según las autoridades, fue un cruce voluntario y no autorizado de la frontera con Corea del Norte, lo que ha sumido a Washington en una nueva crisis en sus relaciones con el Estado.

King vestía vaqueros, camisa negra y un sombrero negro con las letras “DMZ” impresas, dijo Leslie. “Probablemente sólo le vi correr unos segundos y eso es todo lo que habría necesitado para cruzar la frontera”, dijo.

Un soldado estadounidense gritó “atrápenlo”, y otros guardias estadounidenses y surcoreanos corrieron tras King, pero éste ya estaba en el lado norte de la franja limítrofe, explicó Leslie.

“Era demasiado tarde”, señaló, y añadió que desapareció de su vista y que no le vio entrar en ningún edificio ni ser detenido por guardias norcoreanos.

Los guardias metieron rápidamente al resto del grupo en un edificio y en un autobús para que abandonaran la zona, explicó. “No se me ocurre por qué alguien querría hacer eso. Te podían disparar si cruzabas la línea (…) Fue bastante frenético”.

(Reporte de Ju-min Park; Escrito por Hyunsu Yim; Editado en español por Raúl Cortés Fernández)

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