Sudáfrica pide a la CPI que le exima de la detención de Putin para evitar una guerra con Rusia

Imagen de archivo. El presidente ruso Vladimir Putin da la mano al presidente sudafricano Cyril Ramaphosa después de una reunión con una delegación de líderes africanos para discutir su propuesta de conversaciones de paz entre Rusia y Ucrania, en San
Por Carien du Plessis
18 jul (Reuters) – El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, pidió permiso a la Corte Penal Internacional para no detener a su par ruso, Vladimir Putin, porque hacerlo equivaldría a una declaración de guerra, según se desprende de un escrito del tribunal local publicado el martes.
Sudáfrica acogerá el próximo mes una cumbre del grupo BRICS -Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica-, a la que está previsto que asistan todos los jefes de Estado de esos países.
Pero la CPI tiene una orden de detención contra Putin, acusándole del crimen de guerra de deportar a niños ucranianos a Rusia. Sudáfrica, como miembro de la CPI, está obligada a detenerlo si se presenta a la cumbre.
Ramaphosa hizo estas declaraciones en una respuesta legal a una demanda judicial presentada por la opositora Alianza Democrática para obligar al Gobierno a detener a Putin en caso de que pise suelo sudafricano. La contestación, presentada el 27 de junio, se hizo pública el martes.
En ella, dijo que había iniciado un procedimiento ante la CPI en virtud del artículo 97, en el que los Estados pueden alegar no tener que llevar a cabo una detención por problemas que se lo impidan. Ramaphosa dijo que no podía revelar detalles sobre estos procedimientos.
“Sudáfrica tiene problemas obvios para ejecutar una petición de detención y entrega del presidente Putin”, indicó en su declaración jurada. “Rusia ha dejado claro que arrestar a su presidente en ejercicio sería una declaración de guerra”.
En marzo, Dmitri Medvédev, aliado de Putin, afirmó que cualquier intento de detener a Putin equivaldría a eso.
Las autoridades sudafricanas han afirmado en repetidas ocasiones que la cumbre seguirá adelante, a pesar de la controversia con la CPI. Pero también están estudiando alternativas, entre especulaciones de que podría trasladarse a China, que no es signataria de la CPI.
El mes pasado, Ramaphosa encabezó una misión de seis líderes africanos a Kiev y Moscú con el objetivo de negociar un acuerdo de paz. En su declaración ante el tribunal, sugirió que esos esfuerzos podrían verse comprometidos.
“La detención del presidente Putin introduciría una nueva complicación que impediría cualquier solución pacífica”, afirmó. El Kremlin aún no ha dicho públicamente si el líder ruso tiene intención de acudir a la cumbre, y Ramaphosa afirmó que no se había tomado ninguna decisión definitiva.
(Reporte de Carien du Plessis, Wendell Roelf y Anthony Deutsch. Editado en español por Javier Leira)






